Suscríbete BLACK WEEK

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una retaguardia de cartón

La UD regala dos goles, otra vez, y evidencia una falta alarmante de tensión en las acciones a balón parado | Hay ‘Araujodependencia’

Eric Curbelo derrriba a Rubén Castro ante Álvaro Valles, en la acción del penalti del 1-0, que resultó determinante en la octava jornada.

Eric Curbelo derrriba a Rubén Castro ante Álvaro Valles, en la acción del penalti del 1-0, que resultó determinante en la octava jornada.

El derribo de Curbelo sobre Rubén Castro y la peinada hacia su propia portería de Álex Suárez -el origen del 2-0- fueron una losa insalvable. Cuatro rojas, 22 amarillas y tres penaltis en contra. Los amarillos son el más batido (11). La pasarela de los pecados. 

Correctivo al invencible -la UD no sucumbía desde el 12 de septiembre-. La venganza del Moña y jaque a la línea defensiva. Hay argumentos para la alarma. El arbitraje de Ávalos Barrera no vale de pretexto para el naufragio en el cementerio de Cartagonova -la última victoria grancanaria en el feudo del Efesé se remonta a 1984-. Conviene hacer autocrítica. 

La muralla amarilla tiembla en cada acción a balón parado. Un problema en el que José Mel Pérez no ha logrado meter bisturí. Once goles en ocho partidos merecen un análisis. Tres desde el punto de penalti, un autogol de Clau, dos tras saque de esquina, uno tras falta lateral y cuatro de juego.

Por lo tanto, siete de los once tantos llegaron a balón parado -el tanto en propia meta de Clau Mendes en La Romareda llegó precedido de un saque de esquina-. 

La candidez está resultando carísima. Un lastre. Ayer, ante un Cartagena recién ascendido, con la nómina del rencor -tres ex de la UD con sed de venganza como Rubén, De la Bella y Gil-, se estiró la condición solidaria. 

Ante el ‘Fuenla’ y Zaragoza se recibió un gol tras saque de esquina; ante el Castellón, de falta

decoration

En la categoría de plata, cada despiste conforma la pérdida de un órgano vital. Ante el Efesé, un pulmón y un riñón. Con la contienda controlada, disparando el índice de la posesión, Eric Curbelo derribó a Rubén (23’). El Moña le ganó la posición al satauteño y se disponía a encañonar al meta Álvaro Valles.

La precipitación del satauteño, que había firmado un grandísimo rendimiento ante Castellón y Almería, fue el inicio del fin. El Moña hizo el 1-0 y se atrincheró en la guarida del meta Martínez. En el 41’, tras un saque de esquina, Álex Suárez peina por error y el esférico vuela al segundo palo. Álex Martín, sin oposición, hizo el 2-0.

Esta falta de contundencia ya se repitió ante el Fuenlabrada -blanditos tras un saque de esquina y mano infantil de Álex Suárez que brindó al bloque de Sandoval la oportunidad de hacer el equilibrar un 2-0-. Ante el Logroñés, Curbelo fue castigado con otra pena máxima tras sacar el codo. Gálvez, con asistencia de Mateu, anotó para el Castellón en el Gran Canaria. 

La UD ya es el equipo más castigado por las penas máximas (3) y por las expulsiones (4). Aythami Artiles, Álvaro Lemos (2) y Álex Suárez se tuvieron que retirar antes de tiempo. También es el cuadro que más amarillas ha visto: 22.

Ante el Cartagena, la ausencia por lesión de Aythami Artiles, provocó la alineación de Álex Suárez y Eric Curbelo como centrales. Se trata de la pareja que deleitó en el Anexo en la andadura de Las Palmas Atlético en Segunda B. Es el segundo partido de esta Liga en la que han compartido la responsabilidad de presidir la muralla. La anterior fue ante el Fuenlabrada (3-3). En el Cartagonova, otros tres tantos en contra para aumentar la sangría. Cabe reseñar que el tercer tanto del bloque que dirige Borja Jiménez, hay una falta previa sobre Álex Suárez. La acción sigue su guion y Adalberto Carrasquilla golpea con fiereza el esférico para hacer el tercero. Un golazo.

Una ejecución que evoca al gol recibido ante el Zaragoza de Javi Ros -tiro seco desde la frontal-. Se repite la falta de agresividad. Carrasquilla tiene tiempo de sobra para armar el remate sin oposición alguna. La UD no merece esta lluvia de tarjetas, pero los once tantos recibidos son una pasarela de imprecisiones. No hay culpables, es la asignatura pendiente de un vestuario falto de tensión defensiva. Ante el Lega, Aythami se fue a la ducha y la aparición de Cardona no logró taponar las vías de escape. El argentino pudo hacer más en el tanto del Castellón, como ayer, Eric Curbelo y Álex Suárez.

Los amarillos ya son los campeones en la categoría de las expulsiones con cuatro en 8 duelos

decoration

Con 149 faltas cometidas en estos ocho partidos (720 minutos de competición), la media se queda en casi 20 por duelo (18,6). Es el líder de esta categoría. Solo el rigor defensivo puede rescatar a la UD de verse obligada a peregrinar por el infierno. En dos pulsos se dejó la portería a cero -ante Málaga y el potente Almería- y con once tantos en contra ya es el equipo más batido de Segunda. Desajustes, falta de contundencia y anticipación. Once, cifra para la reflexión. El conjunto máximo realizador es el más batido. 

Sin noticias de Pietro

El delantero italiano Pietro Iemmello dispuso de 45 minutos en su segunda aparición -tuvo 450 segundos ante el Almería-. Tras quedarse fuera de la convocatoria, el pasado miércoles ante el Castellón, ayer pasó de puntillas y careció de balones de calidad. Pejiño, Clau y Rivera completaron la relación de agitadores para tratar de igualar el 2-0 adverso. El sevillano se retiró lesionado, el asturiano debutó y el lanzaroteño dejó un fotograma para la esperanza. Encaró y se marchó de dos rivales. Un tiro de Lemos y poco más. Fue imposible transformar el dominio en ocasiones de relieve.

Compartir el artículo

stats