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El bofetón de Mel a Ais Reig

El estratega sacrificó a su mejor pieza, Pejiño, tras la roja a Álex Suárez y acertó de pleno | Con diez, mereció el triunfo y acabó con dos puntas

El extremo diestro de la UD Rober avanza con el balón, ante la presencia del árbitro Ais Reig, y el delantero Sergio Ezequiel Araujo.

El extremo diestro de la UD Rober avanza con el balón, ante la presencia del árbitro Ais Reig, y el delantero Sergio Ezequiel Araujo.

Lejos de polemizar con el colegiado murciano, que expulsó a un zaguero amarillo tras un agarrón a Caye Quintana de forma controvertida, activó un plan arriesgado: mantener el ‘triángulo mágico’ y el control. Ante el error arbitral, afloró el registro más ambicioso. 

Ais Reig y una respuesta señorial. Faltó la puntilla del Chino Araujo. O el premio a la insistencia del Káiser Aythami Artiles, disfrazado de Vieri en La Rosaleda. José Mel Pérez ganó el combate por ‘KO’. Cemento a sus demonios. El juez murciano expulsó ayer a Álex Suárez -roja directa y que genera debate- y el técnico respondió en el césped. Regresó la pesadilla del Carranza.

El preparador amarillo no reprendió al juez en sala de prensa y guardó silencio. En octubre del 2019, acusó al colegiado Ais Reig de falsear el acta al recoger una expresión que no había salido de su boca -según el testimonio del veterano preparador madrileño-. Lejos de caer en la provocación, Mel activó su plan.

Quitó a su pieza de mayor valía, el incisivo Francisco Jesús Crespo García ‘Pejiño’, y dio entrada al siempre cuestionado Eric Curbelo (42’).

Tomás Cardona, uno de los nueve fichajes de este ciclo revolucionario de Luis Helguera y Tino Luis Cabrera, se quedó en la banda calentando y sigue sin disponer de minutos desde su aparición ante el CD Leganés en el Municipal de Butarque (12 de septiembre).

Parecía un suicidio en la sobremesa en La Rosaleda, pero Las Palmas se rehizo al contratiempo y mantuvo el control de la pelota. El novelista Mel se aferró al ‘triángulo mágico’ -Sergio Ruiz, Kirian y Enzo Loiodice- y dejó a Araujo y Rober como estiletes. Las mejores ocasiones fueron amarillas, de Araujo a Aythami Artiles, y el empate (0-0) no hace justicia a los méritos contraídos por los isleños. La cuestión era hasta dónde podía llegar la ambición.

El estratega madrileño dobló la apuesta con las entradas de Clau y Edu Espiau (80’). Los dos delanteros que tenía en la reserva.

Con diez, la UD se permitió la licencia de terminar con dos puntas bien definidos. Tatuada en la piel la impronta de ‘máxima ambición’, el cuadro isleño fue de menos a más. Se mostró valiente con el esférico, y dejó una jugada de tiralíneas -previa a la expulsión de Suárez- que bien vale de carta de presentación en esta fase de metamorfosis.

El balón fue de banda a banda, siempre al primer toque como mecanismo de criterio. Elegancia y latir victoriano. Centro de Pejiño y remate de cabeza de Araujo que se marchó desviado. Ante un Málaga con solo 18 fichas profesionales, la UD llevó el peso del encuentro y apenas se notó la firma de Ais Reig.

Los fantasmas del Carranza

El juez de la polémica, en aquel incendiario Cádiz-UD y el UD-Rayo del pasado diciembre, pasó de puntillas. Mel no quiso atizar al árbitro de la controversia. Con una propuesta que se repite de memoria -Valles, Álvaro Lemos, Álex Aythami, Ruiz, Kirian, Enzo, Pejiño y Rober son intocables-, la presencia del Chino Araujo resultó terapéutica.

Aportó criterio y está por encima de Espiau. Solo Pietro Iemmello puede arruinar la titularidad del Chino. Otro opción es modificar la partitura y sacrificar una de las piezas del ‘triángulo mágico’.

¿Hay motivos para condenar a Ais Reig? ¿Tiene fundamento la teoría de la conspiración? ¿Fue justa la expulsión de Álex Suárez en su pugna con Caye al borde del área y como último hombre? Es la primera ocasión en su carrera, que el zaguero isleño ( 27 años) ve una cartulina roja -85 partidos con el filial, 14 con el primer equipo y 25 amarillas-. Hay agarrón, pero la intensidad no era la precisa para tumbar a un estilete de 88 kilos. Los fantasmas del Carranza sobrevolaron La Rosaleda. La pena máxima de De la Bella y el piscinazo de Alejo.

El tiro de Araujo (68’), a bocajarro, fue uno de los fotogramas. Paradón de Dani Barrio y el mismo aroma de decepción que en La Romareda (2-2). Le faltan puntos a la UD, que ha salido a tumba abierta en escenario de pedigrí como el templo maño o el boquerón.

Gestión del talento

En inferioridad -un total de 50 minutos-, Álvaro Valles completó una parada de mérito ante Caye (52’). El Málaga se vio sorprendido por el arrojo y la velocidad de una UD portentosa. Generosa en el esfuerzo. El lateral zurdo Dani Castellano firmó una actuación convincente y sepulta las conjeturas tras un inquietante estreno ante el Lega. Competir en inferioridad se ha convertido en un hábito. Ante el Zaragoza en La Romareda, marcó Espiau y los amarillos salvaron los muebles. Jamás entrega el alma.

Cinco jornadas, un triunfo. 21 días sin besar la lona. Cuatro fechas invictos -tres empates y un triunfo ante la UD Logroñés-. La fórmula de juego se detecta a miles de kilómetros. Mel no cayó en la trampa de Ais Reig. La UD del alma merece un botín mayor. Adora el riesgo.

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