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Las consecuencias de la borrasca ‘Bárbara’

Los comerciantes piden una mejora en el alcantarillado tras las inundaciones

El desbordamiento de aguas residuales obliga a una larga jornada de limpieza en un tramo de León y Castillo | Los bomberos realizaron más de 20 servicios por la lluvia

Una de las alcantarillas de León y Castillo desbordada,

Una de las alcantarillas de León y Castillo desbordada,

Los comerciantes de Las Palmas de Gran Canaria reclaman al Ayuntamiento una mejora en el alcantarillado tras las inundaciones registradas en la noche del miércoles. La capital recibió entre la noche del miércoles y la mañana de ayer más de 71 litros por metro cuadrado, lo que ocasionó inundaciones en diferentes calles y barrios de la ciudad, en especial en la zona baja. Y se cebó especialmente con la calle León y Castillo en el tramo entre Pamochamoso y Aguadulce, donde la intensidad de la lluvia provocó el desbordamiento de aguas fecales y un intenso mal olor.

Un negocio achica agua y se aprecian los trozos de madera puestos por los comerciantes.

Además, los bomberos de la capital realizaron hasta 30 servicios a partir de las 19.30 horas del miércoles hasta las 7.00 horas de ayer, de los cuales un 80% fueron inundaciones y caída de cascotes, algunos accidentes de tráfico y el derrumbe de un balcón en Vegueta. Otro clásico de la capital cuando llueve con intensidad es el fallo de los semáforos, como fue el caso de las calles Olof Palme y Néstor de la Torre.

En el tramo más afectado de la calle León y Castillo algunos negocios tuvieron que poner trozos de madera como protección para evitar que las olas ocasionadas por los vehículos entraran a sus locales. Otros no pudieron salir de los establecimientos debido a las inundaciones y la mezcla de aguas fecales con ratas e insectos que provenían del alcantarillado.

“Esto se debe a que las cañerías están llenas”, sostiene uno de los empresarios afectados

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Uno de los afectados es Gonzalo López, de la empresa Casa de las Cajas Fuertes, que estuvo unas cinco horas limpiando. “Al negocio entró el agua mezclada con cosas turbulentas y con heces”, asegura el emprendedor, que además achaca la inundación a una deficiencia en el sistema de alcantarillado. “El problema viene porque las tuberías están tupidas, las cañerías llenas y todo rebosa aquí, en esta calle”, dice. López reseña que desconoce si presenta daños en el mobiliario o la mercancía que maneja ya que su primer objetivo fue limpiar en profundidad el comercio. “Esto pasa cada vez que cae una tromba”, relata, aunque afirma que hace un par de años que no sucedía algo así.

La trabajadora de la Dulcería Colomar, Judith Pérez, señala que siempre que llueve se inunda la calle León y Castillo, pero no siempre entra el agua a los comercios. Pérez narra que estaba trabajando como de costumbre cuando comenzó a llover y a desbordarse todo, “ya no sólo era la vía sino que se estaba metiendo a la pastelería. Además, desde las tuberías de las neveras también empezó a salir agua, hasta el punto de que se inundó el local por completo. El suelo estaba anegado de residuos fecales”, lamenta la trabajadora, que estuvo hasta las 22.00 horas limpiando las instalaciones y, además, sostiene que presentan daños en el mobiliario y en electrodomésticos que están empezando a fallar.

La lluvia inunda las calles de la capital grancanaria

Otro comercio que resultó afectado fue la Clínica Dental AMAT, en donde las labores de limpieza se extendieron hasta las 3.00 horas. “Sobre las 19.50 empezó a inundarse la clínica, había residuos fecales, por lo que estuvimos achicando agua y con pacientes encerrados ya que no se podía ni salir”, sostiene la trabajadora Cathaysa Santana. “Tenemos dos puertas y tuvimos que cerrar una porque cada vez que pasaba un coche entraba más agua. Gracias a que tenemos un escalón en la entrada se pudo frenar un poco” cuenta, a la vez que reseña que han tenido daños a nivel material. “Tenemos desperfectos en el mobiliario porque es de madera y esperamos que alguien se haga responsable de esto”, apostilló.

La lluvia provocó que los semáforos de varias calles de la capital dejaran de funcionar

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Desde el área de Vías y Obras del Ayuntamiento aseguran que en la calle León y Castillo, al igual que en otros puntos de la ciudad, las alcantarillas no aguantaron la frecuencia, duración e intensidad de las lluvias y por ello se produjo la salida de aguas fecales. Asimismo, explican que Emalsa, Limpieza y Policía Local inmediatamente activaron un dispositivo para ir a las zonas más afectadas por la borrasca. “En materia de alcantarillado, el dispositivo achicó, mediante cubas, la vía de León y Castillo con el objetivo de acondicionar la calle lo antes posible y por la mañana ya se había restablecido la normalidad desde primera hora”, explican.

La concejala de Distrito Centro, Mari Carmen Reyes, añade que el desborde se produce debido a que toda el agua que corre por la zona alta llega hasta la baja y la sobrecarga.

En este sentido, la portavoz del Partido Popular (PP), Pepa Luzardo, afirma que solicitarán explicaciones sobre el mantenimiento de la red de alcantarillado de la ciudad. “Es evidente que no se está realizando un mantenimiento adecuado de las rejillas, desagües e imbornales, lo que se une a una red de alcantarillado que colapsó a las primeras de cambio”.

El PP pedirá explicaciones sobre el mantenimiento de la red de alcantarillado

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Por su parte, la concejala no adscrita en el Ayuntamiento, Beatriz Correas, insiste en que la falta de limpieza en la entrada del barranco de Cañada Honda ha colapsado la nueva obra de canalización de aguas pluviales, convirtiendo a la calle Barranco de Tasarte en un auténtico río de suciedad y totalmente inaccesible. “Lo denuncié en agosto, las obras de canalización de agua podrían verse afectadas en caso de lluvias y esto es lo que ha sucedido”, concluye.

La Cícer, desbordada

Los trabajadores de Ciudad de Mar estuvieron desde la madrugada del miércoles al jueves limpiando la playa. Desde el Ayuntamiento comentaron que es una situación “muy normal” porque la salida del barranco de La Ballena es “natural”. Es por ello que lo limpian continuamente para evitar que cuando llueva fuerte llegue basura a la playa, “pero lo que no se puede evitar es que lleguen ramas o barro porque es un barranco”. Asimismo, sostienen que recomiendan a la población no bañarse mientras el barranco lleve agua a la playa ya que con el desbordamiento pueden aparecer trozos de piedras o ramas. Los balnearios de las calles La Gomera y Tomas Miller tuvieron que cerrarse al público por la lluvia. | M. S. J.

La playa de Las Canteras se ve desbordada por la lluvia

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