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El vestuario rompe con Fisac

Beirán y Della Valle, pese a que el entrenador deslizó que estaban lesionados, no jugaron ante Unicaja Málaga tras protagonizar varios encontronazos con el técnico

Porfi Fisac, durante un tiempo muerto en el partido entre Granca y Unicaja.

Porfi Fisac, durante un tiempo muerto en el partido entre Granca y Unicaja.

La primera semana de junio, cuando Fotis Katsikaris le daba vueltas a la cabeza para llevar al Granca de la mejor manera posible a la Fase Final Excepcional de la ACB, brotó el primer rumor que vinculaba el futuro del equipo claretiano a Porfi Fisac. Entonces todo fueron halagos hacia la figura del entrenador segoviano. Los piropos caían en cascada. Desde dentro del club –ejecutivos, empleados a jugadores– hasta aficionados. Todos, con Katsikaris aún de cuerpo presente, querían a Fisac. Hoy, apenas cuatro meses después, el horizonte presenta un paisaje muy distinto: el Granca, tras las seis primeras jornadas de la Liga Endesa, ocupa posición de descenso a la LEB Oro con un balance de un triunfo y cinco derrotas y, lo que es peor, el vestuario ha roto con Porfi Fisac.

Della Valle ya ha trasladado a su agente que busque en el mercado una salida

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El último capítulo –de momento– que da forma al hilo argumental del divorcio entre técnico y jugadores lo protagonizó Javier Beirán. El alero no disputó ni un solo minuto en el último partido oficial del Granca. Contra el Unicaja Málaga (80-84), el jugador –campeón del mundo el año pasado con España en el Mundial de China–, se sentó en el banquillo, sumó una licencia de cupo necesaria y en ningún momento se despojó del chándal oficial del club. Sabía, por boca del propio Fisac, que pasara lo que pasara no saltaría a la cancha después de un desencuentro entre ambos en el último entrenamiento de la semana.

El sábado, el mismo día de la colisión con Beirán, Fisac también chocó con Amedeo Della Valle. El escolta italiano, que se incorporó al Granca este verano procedente del Olimpia Milano –equipo de Euroliga–, incluso ya ha trasladado a su agente la posibilidad de un cambio de aires para dejar la disciplina claretiana de inmediato.

Albicy

Aunque Fisac, tras la derrota ante Unicaja, deslizó que Beirán y Della Valle –que antes fue baja ante Olimpija y Real Madrid por lesión– no participaron por problemas físicos, ambos estaban en condiciones para jugar.

Los roces entre preparador y grupo han sido constantes. Andrew Albicy, que ha rendido hasta ahora por debajo de las expectativas creadas a su alrededor, se perdió una sesión de entrenamiento por decisión de Fisac tras presentarse un minuto tarde sobre el parqué de la cancha auxiliar del Arena.

Esa tirantez entre la plantilla y el entrenador explica, en parte, el mal inicio del Herbalife Gran Canaria al adentrarse en el curso 2020-21. El equipo amarillo, en la ACB, sólo ha ganado un partido –ante el Retabet Bilbao, que sólo suma un triunfo, en la prórroga del primer partido del curso–. En el resto de jornadas, el Granca ha claudicado con estrépito. En Burgos, ante el Hereda San Pablo, cayó por 32 puntos de desventaja (92-60); en Zaragoza, contra el Casademont, perdió por 17 (88-71); frente al Real Madrid, en la Isla, entregó la cuchara por 25 puntos (65-90); en Madrid, contra el Movistar Estudiantes, quedó sepultado bajo una diferencia de 26 puntos (94-68); y el domingo, ante Unicaja en Gran Canaria, encajó la derrota más suave (80-84).

Fisac firmó el 8 de julio un contrato que le ligaba al Granca por dos temporadas. Igual que Katsikaris. Igual que Salva Maldonado. El banquillo del equipo claretiano, una de las trincheras más seguras de la ACB durante 22 años –entre 1996 y 2018 sólo lo ocuparon Manolo Hussein, Pedro Martínez, Salva Maldonado, Aíto García Reneses y Luis Casimiro–, se ha convertido en una especie de silla eléctrica durante los dos últimos años: han desfilado por ahí el propio Maldonado, Víctor García, Pedro Martínez, Katsikaris y Fisac.

La inestabilidad del club desde la llegada de Enrique Moreno a la presidencia se manifiesta de múltiples formas: cinco entrenadores –de momento– en dos años, balances negativos en las cuentas, la trampa de HMK, más dinero público en los presupuestos y menos tirón popular.

Kljajic, renovado y cedido a Bilbao



Jovan Kljajic se despidió ayer de compañeros y empleados del club. En horas, el escolta montenegrino tomó dos decisiones que pueden marcar su carrera a corto y medio plazo: renovar por dos temporadas -con ficha ACB asegurada- con el Granca y aceptar una cesión, hasta final de curso, al Retabet Bilbao. El jugador se incorpora al proyecto que dirige Álex Mumbrú para sustituir al lesionado Tomeu Rigo -se rompió el cruzado de su rodilla izquierda contra el Joventut-. La salida de Kljajic llega después de que el club claretiano incorporara -también a préstamo- al escolta lituano Tomas Dimsa, un tirador que en principio no encajaba con las peticiones de Fisac para reforzar el perímetro -el técnico apostaba por dar otra oportunidad a AJ Slaughter o fichar un base que permitiera a Ferrari jugar de dos-. 

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